De nuevo Trinityatierra elabora un magnifico articulo sobre los alimentos modificados geneticamente, lo copiamos a continación tal cual, ¡gracias Soraya!:
Genéticamente modificados ¿por qué no?
La mayor parte de los ciudadanos no se da cuenta en absoluto de que una gran cantidad de productos en las baldas de los supermercados son alimentos que contienen ingredientes genéticamente modificados, como el maíz o la soja que se emplean para galletas, batidos, yogures, alimentos preparados, congelados, productos de la alimentación infantil, etc.
Mucha gente aun cree que los genéticamente modificados son algo que nos queda lejos en el tiempo y en el espacio porque asume que su entrada no es permitida en los mercados o existe un riguroso control sobre ellos o bien cree, con un poco de ayudita por parte de los ‘mass media’ desinformadores de masas, que no son tan nocivos para la salud, puesto que les han explicado que ‘los expertos hacen con los alimentos unos cambios mucho más beneficiosos que los que la propia naturaleza realiza consigo misma’.
En última instancia, cuando la evidencia de su existencia y amplia extensión es ya notoria algunos recurren al conveniente para el bienestar mental “si fueran malos no permitirían su venta” ; una sentencia de fe en el sistema sin fisuras que resulta cómoda para su sistema de valores… Y todavía existe un reducto de campeones de la negación que cree a lumbreras como
Elena Espinosa (PSOE), cuando dice que los GMO pueden salvar de hambre al planeta.
La realidad es que hay más campos con productos genéticamente modificados que campos cultivos con productos no genéticamente modificados en algunos países como Estados Unidos y esa tendencia tiende a globalizarse.
La realidad es que España es el líder en producción de genéticamente modificados en Europa así como en campos de experimentación, muchos de ellos ocultados a las propias administraciones locales.
La realidad no es que las semillas genéticamente modificadas requieran menos pesticididas y compense ligeramente el cambio, sino que al contrario, requieren más pesticidas por lo que entrañan mayor toxicidad para la salud de los consumidores.
La realidad es que hay un engendro de Monsanto llamada “semilla terminator” que sólo germina una vez, de manera que la empresa que los fabrica y distribuye se asegura un re-compra y el monopolio sobre un sector de los alimentos.
La realidad es que se ha demostrado científicamente que los hamsters quedan infértiles después de 3 generaciones de consumo de un alimento genéticamente modificado como la soja.
La realidad es que además de albergar casi la mitad de los ensayos al aire libre en la UE, España es el único país que cultiva transgénicos de forma comercial, con más de 80.000 hectáreas de maíz transgénico cultivadas en 2008, mientras que países como...