Extraído del articulo:
La orden de los Iluminados fue una sociedad secreta fundada en 1776 por Adam Weishaupt, en Baviera. Nueve años después detuvo su actividad al prohibírsele actuar en esta región.
Afirmaba que su meta era hacer superfluo el dominio de unos humanos sobre otros mediante la Ilustración y el perfeccionamiento moral. Pero numerosos mitos y teorías conspirativas se centran en sus supuestas actividades, entre las que se cuentan la Revolución francesa, la lucha contra la Iglesia católica y sus intenciones de dominio mundial.
Los iniciados de la redes de sociedades secretas siempre han utilizado un lenguaje secreto o clave de comunicación, mediante la utilización de determinadas frases, palabras, gestos o símbolos.
Tienen una verdadera obsesión por sus rituales y símbolos, que a su vez son un medio por el que pueden ser identificados.
Uno de sus símbolos más empleados son las antorchas encendidas, que son un símbolo del conocimiento y del Sol. Cuando un iniciado llega a cierto nivel en la pirámide se dice que es un “iluminado“.
Sellos parecidos al Gran Sello de los Estados Unidos pueden encontrarse, incluso retrocediendo en el tiempo hasta los 4.000 a.C., en Egipto, Babilonia, Asiria e India.
El primer sello real inglés fue el de Eduardo el Confesor, que reinó entre los años 1042 y 1066. Se convirtió en un modelo para todos los futuros sellos británicos y estadounidenses.
Las frases latinas, situadas encima y debajo de la pirámide truncada en el Gran Sello y en los billetes de un dólar, anuncian la llegada de un Nuevo Orden Mundial.
La fecha escrita en números romanos en la parte inferior de la pirámide, 1776, se cree que se relaciona con la Declaración de la Independencia estadounidense que se produjo este año.
Pero ocurrieron otros acontecimientos importantes este mismo año que podrían sugerir otras razones para escribir esta fecha: el primero de mayo de este mismo año de 1776 se fundó la orden de los Iluminati bávaros, por Adam Weishaupt. También se fundó la Casa Rothschild y el economista Adam Smith, que parece estaba relacionado con sociedades secretas, publicó su famosa obra “La Riqueza de las Naciones”. (¡clic en el titulo para descargar libro pdf)
Tal vez solo fuesen casualidades.
El Nuevo Orden Mundial implica la existencia de un plan diseñado con el fin de imponer un gobierno único – colectivista, burocrático y controlado por sectores elitistas y plutocráticos, etc, – a nivel mundial.
Esta teoría alega que tanto los sucesos que son percibidos como significantes, como los grupos que los causan, estarían bajo el control de un grupo central todopoderoso, formando un contubernio, grupo pequeño, secreto y de gran poder, con objetivos malevolentes para la gran mayoría de la población. En la actualidad, esta teoría de conspiración del Nuevo Orden Mundial tiene mayor expresión en los EEUU.
Los illuminati, fundados en 1776 como sociedad secreta con el fin de promover ideas de la Ilustración, estuvieron aparentemente envueltos en una conspiración que buscaba reemplazar las monarquías absolutas y la preponderancia de la iglesia por un ”gobierno de la razón“, que era el objetivo general de la ideología liberal, revolucionaria e igualitaria dominante entre la intelectualidad de la época.
Después de que el complot fuera descubierto, el grupo fue prohibido por el gobierno bávaro (1784) y aparentemente se disolvió en 1785. Sin embargo, los documentos relacionados con la conspiración fueron publicados, alertando así a la nobleza y al clero de Europa, y dando a la conspiración una gran publicidad, lo que llevó a algunos pensadores a sugerir que todavía existía, con el fin de derrocar a los gobiernos europeos.
Por ejemplo Edmund Burke (1790) le da alguna credibilidad, aunque sin mencionar específicamente cual sería el grupo responsable, y Seth Payson alega -en 1802- que los illuminati todavía existen. Consecuentemente algunos autores -tales como Augustin Barruel y John Robison, llegaron incluso a sugerir que los Illuminati estaban detrás de la Revolución Francesa, sugerencia que Jean-Joseph Mounier rechaza en su libro de 1801 “On the Influence Attributed to Philosophers, Free-Masons, and to the Illuminati on the Revolution of France”.
Posteriormente (1903) el servicio secreto ruso de la época publicó el famoso panfleto “Los protocolos de los sabios de Sion” como una obra de propaganda antirrevolucionaria, obra que incorporó casi textualmente argumentos encontrados en el Dialogo en el infierno entre Maquiavelo y & Montesquieu, un ataque -en 1864- del legitimista militante Maurice Joly contra Napoleón III.
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| Primera edición de SErguei Nilus, 1905 |
La tesis central de “Los Protocolos” es que si se remueven las capas sucesivas que cubren u ocultan las causas de los diversos problemas que afectan el mundo se encuentra un grupo central que los promueve y organiza con el fin, primero, de destruir los gobiernos y ordenes sociales establecidos, y con el fin último de lograr el dominio.
Según esta interpretación, ese contubernio central está formado por un grupo de judíos, que -se alega- controla tanto los sectores financieros como diferentes fuerzas sociales que, a su vez, son los que -desde este punto de vista- provocan desorden y conflicto social: los masones, los comunistas, los anarquistas, etc.
Nora Levin indica que los Protocolos gozaron de gran popularidad y grandes ventas en los años veinte y treinta. Se tradujeron a todos los idiomas de Europa y se vendían ampliamente en los países árabes, Estados Unidos e Inglaterra.
Pero fue en Alemania, después de la Primera Guerra Mundial, donde tuvieron su mayor éxito. Allí, los nazis los utilizaron para explicar todos los desastres que ocurrieron en el país: el armisticio en la guerra, el hambre, la inflación, etc.
A partir de agosto de 1921, Hitler comenzó a incorporarlos en sus discursos, y se convirtieron en lectura obligatoria en las aulas alemanas después de que los nacionalsocialistas llegaran al poder.
En el apogeo de la Segunda Guerra Mundial, Joseph Goebbels (ministro de propaganda nazi) proclamó: «Los protocolos de los sionistas son tan actuales hoy como lo fueron el día en que fueron publicados por primera vez».En palabras de Norman Cohn, esto sirvió a los nazis como «autorización del genocidio».
Posteriormente, y en EEUU, durante el periodo del Peligro Rojo, teóricos estadounidenses de la conspiración -tanto fundamentalistas cristianos como seculares anti-gobierno central – crecientemente abrazaron y promovieron una percepción de...