El término de conspiración o conspiranoïa es una inversión de la situación:
la
gente dice "aquí los que mandan nos están engañando" y los otros
-porque están en el poder o porque no quieren saber nada del tema- ponen
una palabra que significa otra cosa, precisamente lo contrario de lo
que se está denunciando. Pero como estamos en el mundo de la inversión y
de la perversión, no hay por qué extrañarse. Es normal. Se nombra una
cosa con el concepto contrario.
De
la misma manera se denomina Nuevo Orden Mundial a una situación de
esclavitud de la Humanidad que tiene varios miles de años de antigüedad.
El NOM es lo más viejo que podemos imaginar.
Muchos
lectores me han reprochado que colaboro a la oscuridad con tanta "mala
noticia". No son malas noticias, es la fascinante realidad y yo me
dedico a compartir lo que descubro para que reflexionemos juntos sobre
ella. Esto no es una iglesia y yo no soy un gurú New Age que da recetas
para alcanzar la salvación. Si fuera así, sería millonaria.
Es
muy probable que muchos dejen de leerme por decir lo que voy a decir,
pero creo que debemos rendirnos a la evidencia: el NOM ya está aquí,
somos nosotros, está en nosotros, y creo que en esto consiste el
"despertar".
Y
he comprendido el por qué del gran éxito de muchos de los blogs anti
NOM: siempre apuntan a los malos que están fuera, y esto tranquiliza
porque así, como los malos son malíiiiisimos y yo, en comparación, soy
un cielo de persona, pues relaja y puedo seguir igual.
Despertar
no significa darte cuenta de que nuestros pastores son muy malos, que
nos usan, envenenan, manipulan y destruyen, señalarlos con el dedo y
desear su aniquilación. Despertar significa comprender que somos ovejas,
que nos gusta ser dirigidas, que nos gusta la vida cómoda y fácil y que
todo esto ha sido posible porque hemos dado nuestro consentimiento.
Somos ovejas que ahora quieren cambiar de pastor, porque nos hemos dado
cuenta de que nos mienten y nos maltratan. Pero ¿estamos dispuestos a
dejar de ser ovejas y enfrentarnos al abismo que supone salir del
rebaño? Esta es la pregunta que debemos hacernos.
Despertar
consiste en comprender e interiorizar que esto es así, porque no puede
ser de otra manera. Y esto es así hace miles de años, no desde Galton y
Darwin, ni tampoco desde la Revolución, ni desde los Habsburgo, ni
siquiera desde los Merovingios, los romanos, los egipcios o los
Anunakis.
El
ser humano es un esclavo, porque tiene miedo. Muchos miedos de todo
tipo. Y esto no está ni bien ni mal, simplemente es así: el agua moja,
el sol calienta y el ser humano tiene miedo y es perezoso. Y el miedo y
la pereza del ser humano nos han llevado hasta aquí: a la destrucción de
nuestro ser sagrado y de la Tierra, nuestra Madre, que nos da todo sin
pedir nada a cambio y que nos acogerá cuando nos toque.
El
ser humano es un ser escindido, que cree en el bien y el mal y todas
las religiones, incluso la del movimiento de los indignados y
despertados, se basan y utilizan esta polaridad: ¡pastores sois malos,
nosotras somos buenas!
El
ser humano cree que hay malos que son enemigos, y que hay que
protegerse de ellos, y los enemigos desde siempre son los otros, están
fuera: los negros, los moros, los judíos, los inmigrantes, los
poderosos, los machistas, las feministas, los...