Por su interes, os pego a continuación integra, una entrada en el blog de Trinit atierra, solo me voy a permitir enlaces a otros articulos relacionados y subrayar en amarillo, lo que en este momento me parece más relevante.
A veces recibo de los lectores correos desagradables, aunque la mayor parte son muy bonitos, cálidos, llenos de cariño, ideas y ánimos para continuar en la tarea. Excepcionalmente recibo correos que me parecen realmente inspiradores y fruto de un serio trabajo de investigación, personal y trascendental. Con el debido permiso y eliminadas referencias más personales por deseo del autor, publico esta carta que seguro traerá algunas reflexiones.
Hola Trinity.
Sabes que prefería enviarte este correo personal, que tal vez cuando pueda añadir este correo como comentario lo pondré en algún post.
Sabes que los últimos años de mi vida los he dedicado al arte.
He ligado mi trabajo de artista con el encuentro de la espiritualidad, la cual he complementado principalmente con el trabajo de plantas de poder (Ayahuasca, Buffo Salvarios, DMT, Salvia Divinorum).
Hace poco más de un año recibí la invitación a conocer una combinación multidimensional en la cual no tienes visiones, sólo un profundo entender y sentir. Me dijeron que éste era el alimento que comían los faraones, y algunos líderes y sacerdotes a través del tiempo.
Tal vez tenían razón, el cerebro funciona dormido al 100 y despiertos al 5 %. ¿Qué o quien ocupa esa capacidad cerebral y para qué?. Recordamos sólo el 80 % de lo que nos pasa en cada día. Lo que sucedía en la experiencia es que se corta esa influencia que recibe el cerebro, y que mantiene al ser interno distraído.
Fue una especie de experimento donde puse mi existencia al servicio del conocimiento. Después de trabajar la sustancia por una semana entera, descubrí que el que me estaba dando la sustancia no era humano. Después de estar fumando con una máquina que funcionaba como vaporizador, el último día, me quedé por primera vez solo en la habitación, miré la máquina y ésta ya tenía otra forma diferente.
El diseño cambió, de un diseño moderno a un diseño más simple, tipo los diseños de la alemania nazi, sentí que la máquina me veía. La pantalla pasó de ser cuadrada a ser redonda; de tener números convencionales, pasó a tener garabatos. La miré y la toqué con los ojos cerrados tratando de recordar por medio de mi sentido del tacto la forma anterior, en mi tacto y en mis ojos ya no era la misma. En ese momento no había consumido nada y además, con estas substancias no se tienen visiones con los ojos abiertos.
Fue como un error de “ellos”.
Tuve comunicación con seres interdimensionales de forma telepática. Me enseñaron que ellos controlan a la sociedad misma, que se puede estar con ellos y recibir un mejor trato si les ayudamos. Me preguntaron cómo organizaría el mundo de nuevo. No eran seres amorosos; al final, después de mi asombro, decidí inhalar del vaporizador con su nueva forma …