El Triangulo del Dragón:



El Triangulo del Dragón, también conocido como Mar del Diablo o Triangulo del Diablo, es una región del Océano Pacífico alrededor de la isla Miyake, más o menos 100 kilómetros del sur de Tokio. Se dice que una de las esquinas del triángulo está en la isla de Guam.

En esta zona se ha asegurado que actúan las mismas fuerzas misteriosas que parecen actuar en el Triángulo de las Bermudas.

Desde hace siglos centenares de naves desaparecieron allí sin dejar rastros. En 1967 las tripulaciones de tres barcos mercantes vieron "ruedas submarinas fosforescentes", como bandas luminosas que se movían rápidamente bajo la superficie de las aguas y que irradiaban desde un foco central giratorio. Según una leyenda japonesa, existe bajo el "Mar del Diablo" un reino donde el tiempo se detuvo.



En la antigüedad se ha afirmado que se avistaron naves que salían de las profundidades del océano y desaparecían sin dejar rastro.

Los habitantes de la zona pensaban que existían dragones que desaparecían las embarcaciones.
Este triangulo despertó el interés mundial científico y naval cuando se
observaron que barcos patrulleros , pesqueros y aeronaves se desvanecían sin dejar rastro de naves ni tripulación.

Tanto en este Triangulo del Dragón como en el de las Bermudas, existe la posibilidad en ambos casos, de encontrar criaturas desconocidas y fuerzas insospechadas en las profundidades de estos agujeros negros oceánicos. Otro elemento que tienen en común los dos triángulos concierne a las líneas ágonas (del griego, que significa sin ángulos). Si bien son invisibles, reflejan una peculiaridad mensurable del campo magnético de la Tierra.



En el caso del Triángulo del Dragón, toda la costa este de Japón se encuentra cerca de los grandes abismos del suelo marino: las profundidades de Ogasawara y las fosas de Ryukyu, de las Marianas y de Filipinas.

Este triángulo despertó por primera vez el interés científico y naval en Japón cuando se observó que varios barcos patrulleros y pesqueros comerciales de tonelaje bastante ligero (de hasta 190 toneladas) se habían desvanecido pocos años después de 1945 en la costa este de Japón.

Entre los fenómenos reportados en el mar del diablo están la pérdida de barcos y aviones (más que en el triángulo de las Bermudas), numerosos barcos fantasma, tiempo perdido, e incluso se dice que puede explicar la desaparición de Amelia Earhart.



El Kaio Maru 5, un barco de investigación científica, desapareció en 1955 en un área localizada en el sureste del Japón. Todos sus tripulantes desaparecieron.

En 1960 el batiscafo norteamericano Trieste tocó suelo a 12,000 metros.
En los años de paz entre 1952 y 1954 Japón perdió 5 buques militares con un total de tripulación perdida que supera las 700 personas; en eso el gobierno japonés, curioso por saber porqué se perdieron barcos y personal, financiaron un buque de investigación abordado por mas de 100 científicos para estudiar el mar del diablo, y finalmente desapareció el buque, por lo que Japón etiquetó el área como zona peligrosa.

Este triángulo y once más fueron ya señalados por el investigador y biólogo Iván Sanderson y sus colaboradores de SITU (Society fotr the Investigation of the Unexplained), de Nueva Jersey. Este grupo estaba formado por científicos especializados en distintas disciplinas: geólogos, meteorólogos, físicos, astrónomos, etc. Según ellos, existen en el planeta doce zonas de grandes perturbaciones geomagnéticas. Dos de ellas son los Polos y las restantes son todas marítimas. Se encuentran repartidas muy regularmente: cinco de ellas alrededor del paralelo 30 grados de latitud norte, y otras cinco en el paralelo 30 grados sur. Están separadas por distancias de 72 grados en cuanto a longitud



Todas ellas son zonas donde los avistamientos de ovnis son frecuentes; en todas ellas se registran extraños fenómenos de distorsión del espacio-tiempo; en todas ellas la brújula se desvía unos cinco grados del Norte magnético; en todas ellas se registran hechos inexplicables y misteriosas desapariciones de barcos y aviones.

¿Por qué se menciona únicamente una de estas zonas, el Triángulo de las Bermudas? Es muy sencillo: esta zona, por su ubicación geográfica, es la que registra un mayor tráfico marítimo y aéreo. Los restantes «triángulos» caen en zonas marítimas de escaso o nulo tráfico marítimo o aéreo.



¿Cómo se explica la distribución tan regular que tienen los triángulos sobre la superficie del planeta? Se han barajado varias hipótesis para explicarlos. Se señala que estos doce puntos sobre el globo terráqueo, y las líneas que los unen, definen un objeto sólido con quince lados triangulares. Este objeto sería parecido a un cristal o a una piedra preciosa perfectamente tallada. Para explicar esta extraña disposición podemos plantearnos tres posibilidades:

-Un fenómeno natural de rara simetría, cuyo ejemplo más claro lo encontramos en los cristales.

-Establecimiento deliberado de una configuración simétrica por parte de seres inteligentes, con fines que se nos escapan.

-Una combinación de los dos primeros, o sea el establecimiento de una configuración simétrica por seres inteligentes, aprovechando un fenómeno natural preexistente de naturaleza simétrica.



Desapariciones en el mar de Japón: El triángulo del Dragón:

Se ha escrito mucho sobre el Triángulo de las Bermudas y los inexplicables y misteriosos sucesos que lleva asociados.

Sin embargo, al otro lado del mundo, existe una zona de características "parecidas" y mucho menos conocida llamada el "Triángulo del Dragón" o "Mar del Diablo"

El Triángulo del Dragón sigue una línea que va desde el oeste de Japón, al norte de Tokio, hasta un punto del Pacífico y vuelve por el este, pasando por las Islas Ogasawara y Guam para subir, de nuevo, hacia Japón.



Se trata de una zona de gran actividad sísmica, con un fondo marino en continua transformación y fosas de 12.000 metros de profundidad. Islotes y masas de tierra emergen y desaparecen antes de poder ser cartografiadas. Hay cartas de navegación en las que marinos experimentados han incluido trozos de tierra en los que han desembarcado y que ya no existen.

Otra peculiaridad de la zona es la relativa a línea agónica que significa que los polos magnéticos del norte y los del sur no tienen ninguna desviación como sucede en el resto del planeta. En el triángulo, el magnetismo, afecta a menudo las brújulas y puede hacer que barcos y aviones pierdan la orientación.

Desde hace miles de años los habitantes de la zona la han calificado como extremadamente peligrosa porque se han producido múltiples desapariciones y sucesos muy extraños.



Las narraciones más antiguas hablan de dragones que surgen de las profundidades para tragarse naves o islas y que se vuelven al fondo del mar sin dejar ni rastro.

Según una leyenda japonesa, existe bajo el "Mar del Diablo", un reino donde el tiempo se halla detenido, también habla de barcos fantasmagóricos que aparecen repentinamente como si subieran de las profundidades para desaparecer al cabo de un momento.

Despertó el interés mundial científico y naval cuando se empezó a informar de barcos patrulla, pesqueros y aviones que se desvanecían sin dejar rastro de naves y tripulación.

El gobierno japonés, en su afán por saber el motivo de la pérdida de barcos y personas, financió en 1955 un buque de investigación, el Kaio Maru 5 , para estudiar el Mar del Diablo. Pero el barco desapareció con todos los científicos que integraban la expedición, lo que llevó al gobierno japonés a etiquetar la zona como "oficialmente" peligrosa.

Fue a finales de la década de los sesenta cuando se empezaron a establecer conexiones con el Triángulo de las Bermudas. En Japón, obviamente, las historias sobre desapariciones de barcos en la zona eran muy conocidas pero rara vez saltaban a la prensa internacional.

Este triángulo y once más fueron señalados por el investigador y biólogo Iván Sanderson y sus colaboradores. El grupo estaba formado por científicos especializados en distintas disciplinas: geólogos, meteorólogos, físicos, astrónomos, etc. Según ellos, existen en el planeta doce zonas de grandes perturbaciones geomagnéticas. Dos de ellas son los Polos y las restantes son todas marítimas. Se encuentran repartidas muy regularmente: cinco de ellas alrededor del paralelo 30 grados de latitud norte, y otras cinco en el paralelo 30 grados sur. Están separadas por distancias de 72 grados en cuanto a longitud

En el año 1989, Charles Berlitz publicó un libro llamado The Dragon's Triangle (El Triángulo del Dragón) en el que afirma que esta región del Pacífico alrededor de la isla Miyake (Japón), más o menos a 100 kilómetros del sur de Tokio, es una zona altamente peligrosa y mucho más misteriosa que el famoso Triángulo de las Bermudas. Describió todo tipo de fenómenos y desapariciones aunque muchas de ellas han sido refutadas oficialmente por incorrectas o, incluso, falsas,

Todavía hoy, a pesar de todo tipo de explicaciones más o menos científicas, incluyendo, raptos, agujeros negros, "puertas dimensionales", abducciones, tornados, maremotos, olas gigantes, experimentos militares... incluso fraudes a compañías de seguros, el misterio sobre lo que verdaderamente ocurre en esta zona permanece sin explicación.
 
En cualquier caso, parece que un número significativo de barcos y aeronaves han desaparecido bajo circunstancias inusuales y resulta escalofriante la coincidencia del alto número de desapariciones en unas determinadas zonas del planeta, casi siempre sin dejar rastro.

La única explicación que nos queda es que existen misterios que la naturaleza se resiste a desvelar.